01/06/09
Papá:
Podría irme de tu casa sin anunciártelo pero te respeto lo necesario como para no hacer eso y al menos decirte por escrito “Adiós, nos vemos”. No me atreví a despedirme de ti personalmente porque resultaría incómodo, tal vez discutiríamos y no quisiera eso, pues te alteras con facilidad y es notoria la escasa confianza y comunicación que existe entre ambos. Sí, soy cobarde. Hay ciertas cosas que debo superar, tú también deberías hacerlo.
Ahora me he planteado vivir sola pese a lo complicado que me va a resultar en un principio, lo sé, no será nada fácil pero ya lo decidí. Debo mencionarte que no me siento totalmente a gusto habitando el mismo espacio contigo. No te odio, simplemente te respeto por ser mi padre, por lo que me diste y enseñaste, te lo agradezco infinitamente.
Espero que comprendas mi decisión, al fin y al cabo si me equivoco serán mis errores y aprenderé a salir airosa de ellos.
JAMÁS VUELVAS A LAMENTAR LA MALA SUERTE QUE HAZ TENIDO CON NOSOTROS PORQUE TUS OTROS DOS HIJOS PODRÍAN LAMENTAR LA MALA SUERTE QUE TIENEN DE TENERTE COMO PADRE, Y CRÉEME, NO SE SIENTE NADA BIEN OÍR ESO.
Adiós, nos vemos.
[Mamá me pidió que no la dejara, un mes después las cosas en casa mejoraron, mi padre jamás recibió esta carta]




